Guatapé: Responsabilidades de una Tragedia.

Rescatado el cuerpo de la última víctima mortal del naufragio en Guatapé se hace necesario empezar a hacer preguntas sobre las responsabilidades de diferentes instancias gubernativas que permitieron que esta tragedia sucediera y que tiene cuestionada hoy la seguridad de los turistas que acuden masivamente a uno de los municipios más bonitos de Antioquia y referente para visitantes de Colombia y el mundo, pero que además, puede destruir por completo la economía de un municipio cuyas principales entradas económicas para sus habitantes son los servicios turísticos .

Es claro que la primera responsabilidad recae en la empresa propietaria del “Almirante” que falló en el mantenimiento de la embarcación o mejor, que privilegió la ganancia a la seguridad de los usuarios. Empresa en la que, sospechosamente, esta involucrado un ex alcalde que se ha enriquecido “torciéndole el cuello” a las normas y sacando provecho de su puesto para lucrarse, no solo de la actividad turística del municipio, sino de la venta de las tierras de compensación que entrego el Grupo EPM. El Cable Vuelo es otro ejemplo.

La segunda responsabilidad es de la municipalidad y su administración. Es inadmisible que la Secretaria de Turismo se lave las manos públicamente, a través de una entrevista radial, diciendo que “la responsabilidad es del Ministerio de Transporte”, cuando es un deber de todas las autoridades, y digo de todas, “velar y defender la vida y la seguridad de los ciudadanos” y más si son esos ciudadanos visitantes de Guatapé los que sostienen la economía del municipio.

La gobernación no es menos responsable y aunque en los últimos días ha estado muy activa en acompañar la tragedia es necesario preguntarse que hizo para prevenirla, para que no sucediera. No se puede seguir reaccionando cuando ya no hay nada que hacer, cuando estamos contando muertos.

Y, claro, por último el Gobierno Nacional y, concretamente, los ministerios de transporte y turismo que no han hecho cumplir las normas existentes para que hubiese pasado esta tragedia en Guatapé, que por demás puede repetirse en cualquier otra parte del país o incluso en la misma represa Peñol-Guatapé, dado que, y puedo decirlo con toda claridad, las embarcaciones que navegan la represa no tienen ningún control de seguridad. La mayoría son hechas de forma artesanal y como la casa hotel que esta hundida junto al puente, sin ningún permiso legal.

Sea este el momento para modificar la cultura de los comerciantes, como el ex alcalde en mención, y que se puedan brindar servicios turísticos que cumplan con todos los requisitos para seguridad y el confort de los turistas, lo que permitirá también un mejor estar de la comunidad que se lucra con la visita masiva de gentes de Colombia y el mundo.